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Duraznos en flor

El sábado pasado, aprovechando la llegada de la primavera a Beijing y que parte de los árboles ya han empezado a echar hoja o florecer, me fui al jardín botánico con Tyra a pasar la tarde. Idea que, al llegar al parque pude comprobar, también había tenido 1 millón de chinos más.

Todavía había algunos árboles secos, pero gran parte de los almendros y magnolios ya estaban florecidos, eso sí, había que hacer cola para hacerse una foto cerca de alguno (es todo un género fotográfico en China eso de hacerse fotos entre flores y arbustos varios).

Tras pasar las 3 primeras horas en el parque buscando un restaurante, encontrarlo y comer una comida algo regulera y bastante cara (si visitáis el botánico os recomiendo comer por los restaurantes fuera del recinto), intentamos visitar el pabellón de las mariposas, pero ya estaba cerrado; caminamos un poco más hasta el invernadero con flores tropicales, pero también estaba cerrado… Cuando ya nos íbamos a volver para casa, descubrimos toda una serie de maravillosas pancartas anunciando el “Festival de la flor del melocotón”.

En la tradición china, la flor del melocotón es símbolo de romance y longevidad. Por ello, ¿que mejor ocasión que el festival de la flor del melocotón para encontrar a tu media naranja? En medio de todas las pancartas había un mural rojo gigante donde la gente interesada en encontrar el amor esta primavera podía colgar un anuncio con ese fin.

Cada una de las fichas incluía una foto del interesado y datos varios como nombre, etnia, edad, peso, altura, número de teléfono, situación sentimental (soltero, viudo o divorciado), hobbies, meta en la vida, etc. Tras echar un vistazo a todas las fichas que había en el muro, estas son las conclusiones a las que llegué:

  1. Las fichas de hombres casamenteros eran 4 veces más numerosas que las de las mujeres.
  2. Entre las mujeres abundaban las viudas, en cambio entre los hombres eran bastante más numerosos los divorciados.
  3. La edad media de las féminas era superior a la de los hombres.

De entre todos los candidatos, mi elección personal si fuera 30 años más vieja y estuviera desesperada por casarme (cosa que espero no suceda nunca), sería posiblemente la siguiente:

Debo confesar que esa foto en un principio me produjo cierta ternura. Ese hombre de mediana edad, con cara de bonachón, sentado en una pradera con sus perricos, una bonita estampa. Al fijarme mejor en la foto, pude apreciar que quizás la estampa no era tan bonita… esos perros…  los chihuahuas diabólicos. No cabe decir que el hombre estaba divorciado y que posiblemente los chihuahuas diabólicos tuvieron un papel importante en los motivos de divorcio. Imaginaos llegar a casa y encontrar sendos seres esperando en la puerta con esa expresión. No voy a negar que posiblemente Pepe en el fondo sea bastante más hijoputense que cualquiera de esos dos canes, pero por lo menos su semblante es algo más amable…

… o quizás no.